lunes, 23 de julio de 2007

Polonia (II): Warszawa.

Tras tres días y pico en Cracovia, reservé con unas pocas horas de antelación una cama en un hostal céntrico y me marché a Varsovia. ¡Cómo estar en Polonia sin visitar su capital! Lo primero que vi fue, claro está, la estación de tren.











Y acto seguido el Palacio de Cultura.













Se puede observar que esta ciudad posee una estética totalmente distinta a Cracovia, todo con pinta más avejentada, gris y fea (de cuando el comunismo, vaya). La primera impresión fue la que contó, como se suele decir, ya que Varsovia me gustó bastante poco. Siento no saberme los nombres de los edificios de las siguientes fotos, repletos de uvedobles, equis y cetas.















Y no es que sea fea del todo, que hay lugares y rincones curiosos. Pero para alguien no especialmente interesado en iglesias, museos y arquitectura en general resulta una ciudad con poco ambiente turístico, excepcionalmente grande -creo que hay casi dos millones de habitantes-, sin propuestas guiadas que se le ofrezcan a uno desde los hostales como en Cracovia y con una cantidad de tranvías y buses que quizá funcionen muy bien y sean muy útiles, pero no para alguien que no habla polaco y que ni comprende lo que pone en las paradas y los billetes de estos transportes ni puede hacerse entender en inglés por los conductores de los mismos.







La parte agradable de la estancia en esta ciudad fue, como siempre, la gente. Coincidí en el hostal, en concreto en la sala común / cocina, que para eso está, con personas de todos los lugares: una mujer japonesa que se estaba marcando por su cuenta un viaje de seis meses por todo el mundo y que había recorrido más ciudades españoles e italianas de las que todos juntos veremos en los próximos diez años; un grupo de ingleses de entre los cuales uno trató de convencerme de la existencia de dios; dos holandeses bastante grandotes, uno de ellos una mole que parecía necesitar comer cinco hamburguesas cada dos horas para seguir vivo; y un chaval italiano, Federico, que me ofreció dar vueltas por la ciudad con él y que sale en la foto:









Su inglés era mejorable pero, en caso de dudas o problemas, con hablar en italiano -él, claro, yo ni flowers- quedaban las dudas solucionadas a menudo. Pasé un día entero yendo de aquí para allá y me preparó tanto la comida como la cena en el hostal. Que conste que era heterosexual, y que conste que tampoco me interesaba, pero muy majo. Antes de venir a Polonia compré dos libritos infantiles con vocabulario básico en español y dibujos que planeaba regalar a un par de chavales con quienes llevaba tiempo hablando por internet; sin embargo, uno de ellos me cayó más bien mal, así que el día en que me fui de Varsovia, cuando el italiano estaba por ahí, le dejé en recepción uno de esos libritos. Imagino que le haría bastante ilusión, porque este chico siciliano afincado en Roma llevaba idea de aprender nuestro idioma y venir a vivir aquí.




En Varsovia estuve solamente dos días. Ya digo, si os fascina la idea de ver edificios como cajas de cerillas y museos sobre Grecia, religiosos, de armamento, etc. entonces quizá os guste. Pero para un turista medio, que busca ante todo pasear por las calles, es una ciudad horrible. Los propios polacos ya me habían avisado previamente, y con qué razón.




Dejé, pues, alegremente esa ciudad grande y fea donde es muy habitual ser abordado por millones de jóvenes con folletos de restaurantes y otros establecimientos o en busca de donativos para organizaciones caritativas. Visto que los jóvenes tendían a entender inglés, terminé por responder en español y sus caras eran realmente para grabarlas.




(Continuará)

jueves, 19 de julio de 2007

Polonia (I): Kraków

(Nota previa: no comprendo que muchos tengais problemas para dejarme comentarios. Si al hacerlo elegís la opción "Otros", ponéis vuestro nick y dejais el apartado de "Página web" en blanco, el comentario aparece sin más problemas).

Subirme al avión rodeado de ciento cincuenta polacos fue impactante. Creo que ése fue el instante en que me di cuenta de a dónde iba y el toque de locura que suponía irse a ese país solo. En el avión coincidí con un chaval polaco de quince años con un nivel de inglés más que aceptable y con dos chicas polacas residentes en Tarragona que me ayudaron muchísimo, una vez en el aeropuerto de Cracovia, a llegar en bus y tren hasta el centro de la ciudad; resultó que, como iba a ser norma durante los diez días que pasé en el país, el conductor del bus no hablaba inglés ni, por supuesto, español.Cracovia, la primera ciudad que visité y en la que estuve cuatro días, es la ciudad que más me gustó de todas. La primera foto, quizá no muy representativa ni espectacular, es del ayuntamiento que está en el centro de la ciudad, en la plaza del mercado.


Bajo esos arcos hay un mercado muy turístico.

El ambiente de la ciudad es estupendo. El país es en general barato y comí en varios restaurantes -que para la gente de allí son más bien caros- por apenas 50 zlotys, o sea, 12 ó 13 euros.

Me ayudaron a conocer mejor la ciudad tres personas: Tomek, un chico de Katowice, una ciudad cercana, con quien llevaba un tiempo chateando por internet (en la foto a la izquierda);


Marcin, un chico sonriente que me entró en una disco gay friendly y con el que no pasó nada salvo una amistad platónica de grato recuerdo;


y Noel, un tío de treinta y cinco años que me gustó de veras y al que casi seguro volveré a ver en alguna ocasión por razones largas de comentar.


Al ambiente agradable de la ciudad se une, si uno llega de turista, el placer de encontrarse con visitas preparadas con guía -en español o en inglés- sobre las que encuentra información en los hoteles: unas minas de sal (Wieliczka) a ciento cincuenta metros de profundidad y una visita obligada a los campos de exterminio de Auschwitz y de Birkenau. Además, si uno está en la ciudad de jueves a domingo, tiene la oportunidad de salir de juerga hasta las tantas, incluso, como ya he dejado entrever, por bares de ambiente.
Hay momentos tontos que siempre recordaré, como ir en coche con Tomek y un amigo suyo sobre un puente sobre el río Vístula escuchando Boys, de Sabrina, o escuchar en algunos bares canciones en español como ésa de "Túuuu, y yooooo, a la fieeestaaaa..." o La bamba; vamos, lo que uno menos se espera estando en mitad de Polonia.
Como cosa sorprendente, al menos para alguien que, como yo, nunca había viajado a estas latitudes y longitudes, comentaré el hecho de despertarme tras la primera noche en Polonia, ver que el día había llegado, mirar la hora y pensar: "Su puta madre, pero si aún son las cuatro y media de la mañana".
(Continuará)

domingo, 15 de julio de 2007

El regreso de Diabetes.


Las postales están llegando con retraso, así que será por aquí por donde os entereis de en dónde he estado. A través de e-mails y sms´s he ido comprobando los destinos que me habéis adjudicado: Javier apostaba por Portugal, Pedro porque andaba por Francia, Rakeltwo creo que por Holanda...
Sin embargo, supongo que la foto, realizada en Varsovia, os hará cambiar de opinión...

jueves, 5 de julio de 2007

El secreto de Diabetes.



Para cuando leáis estas líneas, Diabetes ya no estará en Zaragoza. Se habrá marchado de vacaciones durante unos cuantos días.





Un poco por hacer el tonto, Diabetes ha pensado que sería divertido ocultar el lugar al que se marcha. Por eso, propone un juego, que tiene dos partes:





1) La primera consiste en dedicar treinta segundos a averiguar cuál es el destino que Diabetes ha podido escoger. Diabetes señala estos cinco posibles:





- Polonia; a Diabetes le picó la curiosidad después de haber conocido a Mike el polaco y ha decidido cruzar media Europa hasta allí.





- Portugal: Diabetes ha pensado que los portugueses son muy interesantes y viven a una distancia asequible, por lo que ha decidido conocerlos un poco.





- Japón: Diabetes ha envidiado a algunos amigos suyos que, dentro de unos días, efectuarán ese viaje pero ha preferido irse solo.





- Holanda: Diabetes ha sentido la llamada de Amsterdam y su vida gay y se ha marcado una escapada erótico-festiva.





- Francia: Diabetes ha querido poner en práctica sus recientes conocimientos de francés sin hacer un trayecto demasiado largo.










2) La segunda parte consiste en escribir un e-mail a Diabetes a chaskatraska@yahoo.es para recordarle tu dirección postal si deseas que, cual sobrino fraggel, te llegue una postalita desde uno de los destinos indicados. Diabetes no sabe de memoria ni tiene apuntada en ningún sitio tu dirección por muchos años que haga que le conozcas.










Diabetes se despide hasta su vuelta. Ruega a las dos personas escasas que ya saben de mi destino que se mantengan calladitas. ;)

Descubrirás el destino del viaje a través de la postal recibida en tu buzón y visitando el blog en su próxima actualización. Eso sí, si ves por ahí una maleta verde manzana, ¡ése soy yo!










domingo, 1 de julio de 2007

Diabetes se pregunta...



...si, en caso de analizar a quienes ejercen como cabezudos en las fiestas, se hallaría un elevado número de maestros.

viernes, 29 de junio de 2007

jueves, 28 de junio de 2007

010

Éste es el teléfono al que hay llamar en Zaragoza para que pasen a buscar a las once de la noche muebles de los que nos queremos desprender. El otro día dejé en el portal un somier y un mueble para la tele que ya no me servían; llamé con veinticuatro horas de antelación y esa noche pasó un supercamión a por ellos.

Por fin podré utilizar el cuarto del fondo, que hasta ahora permanecía oculto e inútil tras el sofá del salón. Preveo rellenarlo con estanterías y, quizá, algún aparato muscle-friendly.

lunes, 25 de junio de 2007

(y II)

Siguiendo con el tema de los pisos y las hipotecas, que prometo dejar por un tiempo, justo ayer vi un pequeño reportaje sobre el tema. Decían que los pisos, según algunos estudios, descenderían a medio plazo entre un cinco y un ocho por ciento su precio. ¡Descenderían! Comentaban que en los últimos tiempos los bancos y las inmobiliarias empezaban a ser conscientes de que el negocio se estaba acabando, pero había habido un complot por su parte para silenciarlo, ya que está claro que son los principales beneficiados de todo este tema: las inmobiliarias por las ventas y los bancos por los préstamos, que realizan tanto a las inmobiliarias para que construyan como a cada uno de nosotros, oh, pardillos, para que nos metemos a una hipoteca casi de por vida.

Acto seguido aparecía una mujer entendida en el tema que afirmaba que lo lógico es que una persona dedique como máximo el treinta por ciento de su sueldo a pagar la hipoteca, ya que de excederse en esa cantidad dejaría inmediatamente de poder disfrutar de otros servicios. Si tomamos un sueldo de mil quinientos euros, el treinta por ciento es cuatrocientos cincuenta euros; no hace falta que añada más comentarios.

jueves, 21 de junio de 2007

Diabetes se pregunta...

...si no saldremos beneficiadísimos quienes hemos decidido no meternos en una hipoteca para comprarnos piso. Ya conozco personas a las que, euribor mediante, la cosa le sale por unos mil euros al mes. ¡Y así hasta el año dos mil treinta y cinco o así! Yo antes tengo un hijo que meterme en semejantes historias.

Teniendo en cuenta la cantidad de gente que se ha comprado piso en los últimos años, ¿no tendremos los demás, a medio o largo plazo, pisos baratísimos para vivir alquilados e incluso en propiedad?

Veré a ver qué me dice el tarot... :P

lunes, 18 de junio de 2007

¡Acción!




Vuelvo a escena. Es decir, vuelvo a tener vida social y a estar presente no sólo bloggeramente sino en persona. Ha sido un mes y pico HORRIBLE estudiando antropología, francés e inglés, y esperemos que con algunos frutos. No sé si cierta saturación mental, que me ha llevado al punto de quedarme con cara de tonto al día siguiente de terminar todo (como cuando dejó de emitirse Gran Hermano 1), ha conseguido que durante unos días esté durmiendo bastante mal. De hecho, el viernes ocho habría salido si no hubiese sido por una necesidad somnífera del copón, dicho así con la alegría castellana que nos permite esta España nuestra. Pues bien, parte del aliciente de que se aproximen las vacaciones y de que mis queridos niños se marchen de vacaciones el jueves 21 es que me tomaré prestado el proyector del centro y... ¡a ver pelis en tamaño elefante!



No olvidéis que tenemos pendientes varios cinefórums; tengo películas como Saw 3, Los otros, Experimental Films (una alemana expresionista que vi hace años en la filmoteca), La noche de los cristales rotos (mil gracias a Jb por haberme hecho saber que esta peli existía), Ensayo de un asesinato, Ser o no ser y espero que pronto Testigo de cargo, amén de las que podáis poner vosotros y nuestras bibliotecas públicas que tan alegremente subvencionamos.



Las palomitas, que sean lights, please, I wanna keep fit.

jueves, 14 de junio de 2007

Diabetes se pregunta...



¿Cada cuánto tiempo hay que lavar unos pantalones?

lunes, 11 de junio de 2007

Se levanta el telón...

...y aparece una señorita.
Se baja el telón y cuando se vuelve a levantar, la muchacha yace en un charco de sangre que nace de su cráneo reventado por una bala.
Se baja el telón. Se vuelve a levantar y al lado de la chica hay dos heces.
Cuando se baja el telón y se vuelve a levantar, pueden verse tres heces.
Y después de bajarse y volverse a subir, hay ya cuatro heces sobre el escenario.
¿Cómo se llama la película?

jueves, 7 de junio de 2007

If I could turn back time.

El tema de volver atrás en el tiempo me seduce cuando pienso en los estudios y en el trabajo. Quizá, de volver a tener diecisiete años, las limitadas posibilidades económicas de mis padres volviesen a suponerme un escollo, pero en principio, eso aparte, sé que mi vida se encaminaría en otro sentido. Querría irme a madrid a estudiar comunicación audiovisual, o a la escuela de teatro; o, seguramente ahora con más madurez, me lanzaría a hacer turismo o a hacer traducción, una vez que observo -si a rakeltwo no le parece mal este momentáneo exabrupto inmodesto- que tengo ciertas aptitudes para los idiomas. Posiblemente, de poder volver a elegir carrera, me decantaría por una de estas dos opciones, pues se me cae la baba cada vez que me comunico con éxito con alguien que no sabe hablar español, sobre todo si es oralmente y no por escrito.

Con esto no pretendo dar a entender que esté descontento con mi trabajo, pero seguramente habría sido en trabajos relacionados con esas carreras donde podría haberme sentido más realizado. Tener ahora una plaza es un placer y una tranquilidad, y dudo que un día me atreva a dejarla, pero vaya, nada es descartable...

lunes, 4 de junio de 2007



Encontré el otro día un pequeño consuelo ante la ya comentada sensación de pequeñez que uno siente cuando presencia el despliegue cultural de algunos concursantes. En Saber y Ganar, presentado por el clásico Jordi Hurtado, concursaba por segunda vez María Siguero. La mujer parece ser capaz de poder escribir cinco enciclopedias con tal de que le dejes un boli y folios y un poco de tiempo. Sin embargo, cuando llegó a la prueba de la calculadora, se las vio y se las deseó -hasta el punto de fallar estrepitosamente- ante ejercicios mentales del tipo veintidós más diecisiete o cincuenta y nueve menos catorce. "Los números no son lo mío", reconoció después.
Pues hija mía, ya nos das menos asco, qué quieres que te diga.

viernes, 1 de junio de 2007

¡Suerte!

Casi todas las empresas humanas están entregadas en buena medida al azar. Generalmente el afán solo no basta. El acierto es una mezcla de esfuerzo y suerte. Por eso la costumbre de desear a alguien buena suerte no es una forma cortés de recordarle su incompetencia.


Del ensayo Ética de la hospitalidad, de Daniel Innerarity.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Retórica (o arte sutil)

Hace unos días tuve la oportunidad de realizar una tarea con la que disfruté enormemente: la de describir por escrito, con palabras elegantes y educadas, hechos que en sí no lo eran.

Me estoy refiriendo a los informes de sexto de primaria de los tres alumnos que el próximo curso, angelicos, pasarán al instituto. Sobre todo en el caso de uno de ellos, condensé en unas veinticinco líneas y con toda la educación y tacto posibles cuestiones del tipo "Estudia cuando le da la gana", "Es un mandón y un pegón" o "Sus padres vienen a las tutorías pero luego no hacen ni caso a lo que les dices".

Y lo que me parece más divertido de este ejercicio estilístico es que, al final, los profesores que lean mis informes entenderán y sacarán como conclusiones oraciones muy similares a las que acabo de citar entrecomilladas.

lunes, 28 de mayo de 2007

Educación para la ciudadanía.

Es el nombre de la asignatura que introduce la LOE en la ESO el próximo año, y dentro de tres en la Educación Primaria. La CONCAPA y otras agrupaciones de padres de carácter conservador y/o religioso sienten que el gobierno está imponiendo a través de esta asignatura valores morales a los niños, cuando son los padres, dicen, quienes deben encargarse en primer lugar de la educación de sus hijos.

El debate está en si es posible que los alumnos que pasan por las aulas no aprendan valores; y, si aprenden valores, si se pueden compaginar los de la escuela con los de la familia en el caso de que sean distintos.

Cuando hablamos de valores, estamos hablando de valoraciones sobre cuestiones espinosas como qué y cuándo introducir el tema afectivo - sexual o el respeto a las diferencias. La gente religiosa -bueno, parte de ella, claro, que no todo el monte es orégano- aduce que si se sale en defensa, por ejemplo, de los matrimonios homosexuales se puede estar yendo contra lo que piensa un sector de la población, y por tanto algunos profesores o padres podrían hablar de objeción de conciencia.

Desde el gobierno se ha dejado claro que la asignatura no habla directamente de eso, de parejas gays, de aborto o de cosas a veces tabú o delicadas según la mentalidad de cada cual, sino que habla de convivencia, respeto al otro, etc. Es decir, que no se apuesta directamente por una opción u otra sino que se plantea un debate ante los alumnos.

Lo que yo me pregunto es: teniendo en cuenta -y así lo dice el gobierno- que todos los temas que se tratan en la asignatura están enfocados desde un punto de vista totalmente acorde con la constitución, ¿no sería aceptable incluso que literalmente, ya no digo en primaria sino en secundaria, se dijese en los libros de la asignatura "Juan y Pedro se van a casar y no pasa nada"? ¿O "Luisa ha decidido no tener a su hijo y después de pensarlo ha decidido abortar"? Pues al fin y al cabo, uno podrá opinar que abortar está mal o que dos hombres juntos son una aberración de la naturaleza, pero en especial en el caso de las parejas gays, creer que dos hombres son menos familia que un hombre y una mujer es establecer ciudadanos de primera y de segunda, y va contra la constitución.

Por tanto, yo creo, todo alumno debería pasar por esa asignatura.

(Otra cosa es lo escéptico que soy respecto a que las clases sirvan para algo).

viernes, 25 de mayo de 2007

Felicidad.

Una tarde, en el autobús, me vino un momento de felicidad supremo. Enseguida sonreí y no comprendí por qué en otras ocasiones no había sabido apreciar la parte positiva de la vida.
Y sentí que debía compartir mi felicidad con la gente de alrededor, tratar de contagiar esa belleza que veía en todas las cosas.
Entendí entonces que era una tarea muy fácil. ¿Por qué no decirle a la gente de alrededor que me parecía gente bella? Unas palabras amables y positivas, dichas con elegancia, harían sonreír a cualquiera.
- Señora, disculpe -le dije a una mujer que estaba a mi lado-. Sólo quería decirle, a modo de comentario, que me parece usted muy atractiva. Ese peinado le queda muy bien y tiene usted unos ojos preciosos.
La señora se me quedó mirando, esbozó una sonrisa y me roció con su spray antiviolación antes de bajarse del vehículo.
No fue su culpa si sus habilidades comunicativas no eran las mejores.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Momentos de educación: cuestión de piel.

Dos maestras en el recreo:
- Chica, a mí me cuesta mucho aprenderme los nombres de los críos.
- Es normal, son muchos. Eres nueva en el cole, pero el curso que viene por estas fechas estarás harta de todos ellos y por descontado conocerás sus nombres.
- Eso espero. Por cierto, el niño aquel me cae fatal.
- ¿Cuál?
- Ése, el del jersey rojo. El que está jugando al fútbol.
- No lo veo.
- Ése que está con el bocadillo en la mano. Mira, el que ha saltado ahora.
- No sé, ¿al lado de la portería?
- Casi. ¡Mira, el que ha chutado ahora!
- Ah, dices Laurent, el negro.
- Sí, eso.
- Está hecho buena pieza, sí.

lunes, 21 de mayo de 2007

Los niños tienen derecho a. (III)

Las circunstancias me obligan a retomar el tema de los niños, la educación y la escuela.
Uno de los niños de los que ya hablé ha sido estudiado por un maestro del equipo de orientación, para detectar cualquier posible retraso o deficiencia. Todo parece estar bien, ya que el niño manifiesta una inteligencia normal – alta; de modo que la hipótesis de que la actitud del chaval sea algo happy en clase por estar acostumbrado a hacer en casa lo que quiere cobra fuerza.
El del equipo de orientación se reunió con los padres para comentar los resultados del test de inteligencia y ofrecerles unas pautas conjuntas de comportamiento para mejorar su relación con el niño. Les habló de la importancia del castigo inmediato y del premio a las buenas conductas.
Pocos días después, la madre anda diciendo por ahí que según lo que les dijo este maestro, su hijo es extremadamente inteligente y deben darle muchos premios. Mi compañera Isabel observa que tal alumno trae en los últimos días distintas prendas de vestir nuevas que parecen ser recompensas a buenas actitudes suyas. Y eso unido a que le prometieron regalarle una bicicleta por cortarle el pelo, nos hace pensar que los padres pertenecen a la por mí temida raza de padres que no escuchan, en la que estaba incluida esa madre -amiga de éstos, casualmente...- de la que tanto os hablé en su momento y que ya no vive en el pueblo.
Porque en fin, el niño tonto no es, pero mientras le hablas se queda mirando las motas de polvo pasar que no veas...
¡Pues la hemos liao si andan pensando que su hijo es un cerebrito! ¡La culpa del profe, que no sabe sacarle jugo!

viernes, 18 de mayo de 2007

Por la puerta de atrás.


Nuestro polaco preferido, Mike, abandonó Zaragoza hace unas semanas. Casi sin avisar y sin demasiadas ganas por despedirse. Le echaré de menos, aunque esa manera de irse (a Sitges) sin mucho ruido, demasiado en silencio, le ha quitado muchos puntos. Un cafecito antes habría sido lo de menos...

Que le vaya todo muy bien.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Estética.


Mi manía ha disminuido relativamente, quizá porque, en tanto que hombre, soy animal de costumbres. Pero anuncio públicamente un consejo: si eres un tío y quieres ligar conmigo, no lleves puestas unas sandalias de dedo del tipo que ves en la foto. Estéticamente me repugnan, sólo de pensar en esa tirita entre los dedos me da grima y, además, el sonido que hacen al andar me parece de lo menos erótico en lo que puedo pensar.

Te recomiendo que te lo... pieses.

lunes, 14 de mayo de 2007

Fuera de la tribu.

Tuvo lugar el sorteo para formar parte de los tribunales de oposición al cuerpo de maestros que tendrá lugar a finales de junio, cuando los niños ya estén el cien por cien del día a cargo de sus familias. Excepto a una chica del cole de Daroca, a nadie que conozco le ha sido otorgado semejante honor. Por descontado a mí tampoco, lo cual me permite programar mis vacaciones (largas vacaciones) desde ya mismo. Para Julio tengo pensado un viaje internacional que no mencionaré hasta que no esté listo.
¡El verano ya llegó!
Casi.

sábado, 12 de mayo de 2007

Los anales de la historia.

Con vuestro permiso, procederé a realizar unos comentarios acerca de un gran tabú para los hombres heterosexuales: el sexo anal.
No soy la persona más adecuada para hablar de este tema, ya que rara vez lo practico, entre otros motivos porque, con la persona adecuada, sé divertirme de muchas otras maneras. A veces, cuando conozco gente por internet, me encuentro con la odiosa pregunta de "¿Eres activo o pasivo?", como si fuese imperdonable andar por la vida sin haber tomado una decisión respecto a este tema.
A pesar de la importancia relativa que le concedo, cualquier hombre heterosexual que lea esto debe saber que el orgasmo anal provoca un placer mucho más intenso que el habitual. Ello debería hacerles vencer la asociación "ser pasivo = no ser hombre" que muchos tíos tienen metido en su subconsciente o incluso su consciente. Hay que olvidarse de la manida escena de las duchas de la cárcel y pensar que vuestra novia podrá utilizar cualquier consolador con cualquier tipo de crema suavizante y con mucho cariño para que la experiencia no resulte en absoluto dolorosa y sí muy placentera.
Por favor, la próxima vez que os manden a tomar por el culo, sonreíd.

jueves, 10 de mayo de 2007

Peligro cercano.


Cuando hace casi tres años me fui a vivir solo, tuve claro desde el principio que debía instalarme en mi piso teniendo en mente una cosa: los peligros cercanos.

Así que una vez los dueños me pasaron las llaves del piso, me acerqué a la cerradura tratando de hacer poquito ruido al abrir la puerta.

Pero poco duró la ilusión: ahí estaban los peligros. El primero de ellos vivía en la puerta efe y tenía cara de persona sensata y prudente. Con su amabilidad de señora mayor, sonsacó información sobre mi profesión, mi posible compañía en el piso y se ofreció para cualquier cosa que pudiera hacerme falta.

El otro peligro provino de la puerta de, una señora de edad similar pero más extrovertida y habladora. La puerta de era indudablemente un peligro cercano mucho mayor: implicaba encuentros en el rellano de duración temiblemente incierta. Poco tiempo pasó hasta que ella, la de la de, y su marido, me sorprendieron cargando con varias bolsas de la compra al salir del ascensor y, a pesar de ello, manteniéndome de charla durante más de diez minutos acerca del pueblo donde trabajo y la estupenda coincidencia de visitar ellos uno de alrededor durante algunas temporadas.

Llegó el día, allá por mi primera navidad independiente, en que el marido de la de la de me invitó a tomar un café con ellos. Momento fatal. La pesadilla, aquello que había tratado de evitar a toda costa, se estaba produciendo: la invasión potencial de mi intimidad, la obligada devolución posterior de la invitación, la posible repetición de las visitas, el hundimiento de mis metros cuadrados de soledad asegurada a todas horas.

Argüí una excusa que ya no recuerdo y la invitación nunca se ha vuelto a repetir. Quizá no se me da tan mal lanzar mensajes sutiles. Todo con tal de preservar ese espacio sagrado de mi intimidad y alejar a los peligros cercanos, los más temibles.

Mis vecinos, aquí y dondequiera que viva en el futuro, nunca serán mis amigos.

Salvo que alguno de ellos sea varón, atractivo y gay.

martes, 8 de mayo de 2007

Momentos de educación: prisas.

De repente, la paz del hogar es destruida por un estruendo que grita:
- ¡¡¡¡Correeeeeee, Albertito, cooorrrreeeee!!!!!
El niño sufre un susto de infarto y baja a matacaballo las escaleras.
- ¡¡¡Correeeeee, Albertito, date mucha prisaaaaa!!!
- ¿¿Pero qué pasa, mami? ¡¡¿¿Dónde estás??!!
- ¡¡En la cocina!! ¡¡Correeee!!
Llega por fin junto a su madre, que está tranquilamente tirando algo en el cubo de basura.
- Ya, mamá, ¿qué pasa? –su corazón bombea frénetico.
- Toma tu zumo de naranja natural. Tienes que beberlo ya mismo, que se le va la vitamina c.
El niño no tiene la edad suficiente para expresar en voz alta lo que siente, así que lo manifiesta con enuresis y timidez.

domingo, 6 de mayo de 2007

¿Soy un exagerao?

Si os aburrís tanto como para leer mis posts de hace exactamente un año, comprobaréis que andaba hablando de la genial idea de vivir en Daroca entre semana.
Ahora os hablo de la estupenda idea de vivir en Zaragoza y dejarme de vivir en dicho pueblo.
Es una decisión casi tomada: abandono Daroca.
Resulta triste decir que lo hago por las campanadas, pero es así: simplemente por las campanadas.
Hace unos días, por alguna extraña razón, no sonaron durante casi una semana entera, y me despertaba a las ocho de la mañana como un campeón. Pero tras esa pausa, ese limbo -que cito ahora que la iglesia lo ha hecho desaparecer, por si no lo sabíais (me encantaría haber asistido a esa trascendente reunión)- que los dongs dongs mañaneros me concedieron, los ruidos volvieron y con ellos esos madrugones tontos a las siete de la mañana un día de cada dos.
Uno de los motivos por los que me quedo en Daroca es porque así me puedo acostar a las doce y levantarme a las ocho; pero en la práctica me estaba despertando a las siete y matándome a bostezar en el trabajo. Eso unido a que suenan campanas (ejem) de que casi todo lo que queda de autovía hasta mi colegio estará abierto para verano, me hace ver con buenos ojos animarme a coger la carretera diariamente.
Una parte de mí se arrepentirá, porque en mi casa zaragozana rendiré menos en cuanto a lectura, estudio antropológico y etcéteras, pero el descanso es el descanso y estoy hasta los huevos de esa tradición campanil. --->
---> Pensamientos habituales:
- Qué sueño tengo, me voy a echar la siesta. ¡Ah, no! Que son menos diez, esperaré a que toquen (dos veces) la hora en punto y me echaré luego.
- ¡Joder, las siete y cinco de la mañana! ¿Qué cojones hago hasta las nueve y media que entro?
Tras estas experiencias, me queda cierto complejo de exagerado, de tiquismiquis y de ansioso. Menos mal que Rebeca, la que sustituyó a Isabel durante enero, sufrió el mismo mal y me hace sentir que tener el sueño algo ligero no es tan raro.

viernes, 4 de mayo de 2007

Esquilándome.


Hablo de modo literal cuando digo que voy a la peluquería cada treinta o treinta y cinco días. Las instrucciones que salen de mi boca son sencillas: con maquinilla, al uno por los lados y detrás y al tres por arriba. Me queda algo corto, pero de otro modo mis visitas deberían ser todavía más frecuentes.

Voy a una peluquería regentada por un señor de edad incierta a cuyo cargo están varias chicas. Te toca el peluquero o la peluquera que te toca y se te ventila en veinte minutos escasos.

Son ocho euros y, llevando un bono gratuito, el sexto corte sale gratis.

Donde hay pelo hay alegría, dicen.

Pues oigan, yo no me río quince veces al día, como dicen las estadísticas. Y debería andar hiperescojonao dada la velleza que me caracteriza.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Reflexiones en un velatorio.

El pasado viernes murió mi abuelo por parte de padre. En los últimos años siempre andaba quejándose y le pasó como al pastor del cuento: que a la hora de la verdad nadie creyó que estaba en peligro.
Visitar el cementerio es una de las mejores experiencias para reflexionar acerca de la vida. Es imposible acostumbrarse a ver el cadáver de una persona yaciendo con naturalidad -gracias al maquillaje, aseguró mi padre, que lo había visto antes del make up cuando tuvo que reconocer el cuerpo-. Todos conocemos la sensación imaginaria de que en cualquier momento la persona fallecida va a abrir los ojos y sonreírnos.
Tampoco me acostumbro a la costumbre estúpida de pasar el día en el velatorio. ¿Para qué? ¿Para asegurarnos de que ninguna de las personas que ha leído la esquela va a encontrarse con el velatorio vacío cuando pase a dar el pésame?
Otro aspecto de la reflexión es el económico: un ataúd normalito, por lo que se ve, no baja de los siete mil euros. Me parece un robo a mano armada gastarse más de un millón de las antiguas pesetas en meter a alguien que -al menos bajo mi ateísmo- ni se entera en un nicho. En una conversación sobre la marcha he llegado a la conclusión de que mis padres estarán encantados de que los incineren; cuando mueran, digo, a ver qué vais a pensarsus.
Pero la cuestión que más me enerva es la misa y el cura de las narices. Espero que sea dentro de mucho tiempo, pero la próxima vez que asistáis a un funeral, deberéis prepararos para soportar una misa de una media hora de duración durante la que habrá padrenuestros, puestas en pie y sentadas, saludos con la mano en señal de paz, arrojamiento de agua bendita y solos de himnos religiosos de los cuales el primero me dio tanta risa que tuve que apretar las mandíbulas y mirar hacia otro sitio. Me espanto sólo de pensar el día en que alguno de mis padres u otra persona muy allegada fallezca y, en medio de la pena, deba asistir a un circo cristiano de nulo interés y utilidad.
Por cierto, firmo aquí mismo por morirme también a los ochenta y dos años.

lunes, 30 de abril de 2007

Perros viejos (Daroca, 19/4/2007)

Tengo la virginidad en los pies,
Cantan los viejos del pueblo.
A lo que los niños dicen:
Pues cuidad, no la piséis.

Tengo la virginidad en los pies,
Cantan los viejos del pueblo.
Y los niños les responden:
Pues cuán larga la tenéis.

Tengo la virginidad en los pies,
Cantan los viejos del pueblo.
Los niños así se mofan:
Lavarlos una vez debéis.

Tengo la virginidad en los pies,
Cantan los viejos del pueblo.
Y los niños recomiendan:
Disfrutasteis, no os quejéis.

Tengo la virginidad en los pies,
Cantan los viejos del pueblo;
Y completan el pareado:
Y orgasmos en la vejez.

sábado, 28 de abril de 2007

Ante todo mucha calma.

Soy capaz de echarle la bronca a un niño sin levantar la voz mucho más de lo normal. Mi filosofía es pensar que es mi trabajo y no mi vida, y que no hay un premio de doce mil euros para el que más mala baba descargue durante un curso académico.
Así que el otro día, tras escuchar a uno de mis alumnos -de los de sexto, los mayores- decir cuatro barbaridades en voz alta, recurrí a mi actitud parsimoniosa para pedirle que copiase treinta veces lo que acababa de decir. Pedagógicamente es inútil, pero mantiene al niño callado durante un rato. Espero que la incapacidad foquil de mi cámara os permita distinguir el texto.

jueves, 26 de abril de 2007

¿Qué opinas?


¿Con luz, sin ella o con poca?

martes, 24 de abril de 2007

Así te veo.

-¿En qué piensas? -me preguntó sonriendo.
- Intento verte como te vería si no te quisiera, y quererte aún de ese modo.
- ¡Dios mío, qué complicado! ¿Y lo consigues?
- ¿Cómo? ¿Amarte de esa forma? Sí, y no me cuesta ningún esfuerzo.
De la novela Climats (Climas), de André Maurois.

domingo, 22 de abril de 2007

Nueva concepción tarotista


No sabría decir a qué se debe que en los últimos años, sin haberlo esperado ni creído posible en mí, me haya dado por acercarme con notable fervor al mundo del tarot. Actualmente me resisto a creer que las cartas puedan predecir el futuro de una persona, aun considerando -faltaría más- que lo que está por suceder es modificable aunque a uno se lo hayan dicho de antemano. A día de hoy, no ha habido ninguna persona que haya dicho cosas claramente ciertas sobre qué me iba a pasar.

Hace unos días compré La vía del tarot, escrito por un hombre peculiar y razonablemente conocido llamado Alejandro Jodorowsky. Se le ha visto en algún programa de Sánchez Dragó y una noche presentó Carta Blanca, ese programa de la Uno que tiene cada vez un presentador distinto y en el que él echó las cartas en varias ocasiones.

Su concepción de las cartas es la del tarot, no la de la cartomancia. Es decir, él rechaza la posibilidad de que el futuro sea predecible. Concibe las cartas como un modo de analizar la psique de una persona a traves de proyecciones e intuiciones. Eso tiene más sentido; en cierto modo, aunque él no lo dice así, uno ve en las cartas aquello que quiere ver, o al menos aquello que su cerebro (tras experiencias y las ideas que ha ido gestando de la realidad) es capaz de ver. Lo curioso es que, si leyéseis las primeras ciento cincuenta páginas de su libro, observaríais la asombrosa coherencia que tienen todas las cosas que explica, de modo que sumerge las setenta y ocho cartas del tarot en un mandala o configuración espacial donde el significado -de modo general o potencial- de cada carta queda ya claro.

Según él, hay que prestar atención a los números de la carta, a la dirección en que miran las figuras, al palo de que es cada una, por supuesto al tema sobre el que se pregunta, a los colores predominantes, a los objetos que rodean a los arcanos mayores, etc. Y, finalmente, ¡a las combinaciones entre todas ellas, en un orden o en otro!

A pesar de todo este maremágnum tarotístico, sigo conservando mi cordura. Por eso me queda claro que la cosa funciona así: cada carta tiene tantos significados posibles, y no digamos en combinación, que una vez uno se ha impregnado de todas las posibilidades semánticas de las cartas, alguna cosa se le puede ocurrir que tenga coherencia.

Pero el caso es que el tal Jodorowsky se moja. Proporciona un montón de ejemplos de tiradas; claro está que no es lo mismo leerlas ahí que hacerlas en la realidad, pero en el programa que he citado las echaba en persona al entrevistado y siempre le contaba algo. Y esas tiradas que he encontrado en el libro son siempre coherentes y tienen sentido. Todo parece consistir en dejarse llevar por la intuición pero teniendo como base las explicaciones medianamente lógicas y establecidas que cada carta requiere. De ese modo, e insistiendo en que no se deben hacer preguntas adivinatorias del tipo "¿Cuándo encontraré pareja?" o "¿Me casaré pronto?", se pueden formular cuestiones de cualquier índole, como "¿Debo aceptar el nuevo trabajo que me ofrecen?", "¿Existe la reencarnación?" o "¿Qué aspectos me preocupan más inconscientemente?". Las cartas te explican aspectos de la persona que influyen positiva o negativamente en una acción o un modo de pensar, porque, por ejemplo, está claro que no pueden afirmar o negar si nos reencarnamos (cosa que yo siempre he negado, madre mía). Las cartas hablan, pues, de un individuo, hasta el punto de que se puede hacer una tirada libre sin pregunta, dejando que sean ellas quienes formulen la cuestión.

En fin, resulta fascinante.

viernes, 20 de abril de 2007

Momentos de educación: estética.

(Luis y Carmen llevan dos horas charlando en un bar. Llega una amiga de ambos, Natalia.)
Natalia: ¡Holaaaaaa, qué taaaaal!
(Besos)
Natalia: Eh, Carmen, ¡qué chulo te queda el pelo así teñido!
Carmen: Muchas gracias.
Luis: Ah... sí, sí, es verdad, no te había dicho nada porque... sí, sí, te queda muy bien.
(Luis sonríe).

miércoles, 18 de abril de 2007

Los niños tienen derecho a. (II)

Otra niña, también de cuatro años, ignora la clase de inglés y se sienta en una mesa y se pone a hablar con el niño que describí en el otro post, que también se sienta junto a ella.
Les castigo. Se sonríen y siguen durante hablando toda la clase.
Sus compañeros se van y les da igual. Les siento, les echo la bronca y les pido que piensen qué han hecho mal. Cada minuto vuelven a hablar otra vez de lo que quieren. Los separo más. Se quedan en silencio durante diez minutos y el niño finalmente me dice lo que esperaba y le dejo irse. La niña se queda más rato y parece no molestarle estar sola y en silencio. Y después de veinte minutos, me dice que ha pensado algo ya. Cuando le pido que me lo explique, me dice que ha pensado que se va a ir con su madre a zaragoza a comprarse unos zapatos.
En la próxima clase volverá a actuar igual, desobedeciendo. Ahí vendría bien LA bofetada, ésa, la única por mi parte que le daría en toda mi vida, sólo ésa y ninguna más.

lunes, 16 de abril de 2007

Los niños tienen derecho a.

A la educación, al respeto y a ser escuchados. A que no se use la violencia con ellos.
Eso está muy bien. Lo acepto.
Pero entonces, ¿qué hacemos con un niño de nuestro colegio que tiene cuatro años y que te dice a la cara que no quiere hacer su trabajo porque no le da la gana?
Los padres lo saben porque se les dice en todas las tutorías, pero siguen tratando a su hijo como si tuviese dos años y hasta le cogen de la mano o lo llevan aúpa para recorrer los trescientos metros que separan el colegio de su casa.
La solución y el problema, claro está, se encuentra en sus padres. Los padres de ese niño y de otros; como los de una niña que entrará en el cole el curso que viene y que el otro día nos pidieron si podían venir un día en hora de clase y estar ellos con la niña en el aula. Pero oigan, ¿no ven que es ilegal y anormal que su hija, no matriculada, esté en el aula, y encima con ustedes? ¿Pero es que no existe el sentido común, eh? ¿Se imaginan si todos los padres quisiesen lo mismo?
Los profesores estamos indefensos ante niños (y padres) así. Me apiado del profesor que vaya a soportar a ese niño en la ESO dentro de unos años.
Me he vuelto un firme defensor de la bofetada. No como medida recurrente, sino ocasional, es más, única. UNA sola bofetada por niño, sólo una vez. No era bueno obedecer por miedo, pero no lo es tampoco desobedecer por falta de respeto.

sábado, 14 de abril de 2007

Taperguare.


Palabra claramente española (...) en la que la independencia familiar viene puesta en duda y en cajitas. Es la manera plástica que tienen nuestros padres de perseguirnos. Por el estómago.

jueves, 12 de abril de 2007

Somos de aquí, ¿eh, maño?

Sin duda significará que queremos poco a nuestro acento y nuestro lenguaje de alpargata... ¿pero no os da algo de vergüencilla ajena cuando los aragoneses salimos en las noticias a nivel nacional y sacan siempre al mismo cateto con el acento más profundamente de pueblo que hay y usando palabras megacoloquiales?
Véase, o léase, el comentario de una señora en cuanto a la subida del Ebro al paso por su pueblo:
- Pues mire, oiga, es qu´esto es un sinvivir. No es que m´entre el agua, es que se me trasmana, y pasa por las baldosas. Se trasmana.
Dicho sea el trasmana ése en tres sílabas bien marcadas, muy al estilo zárágózá, y con ese tono resignadico de diosexisteylavidaesasíporqueélloquiereyyomecallo.
Trasmanar no existe; sí existe trasminar, así que la señora estuvo cerca de hacerlo bien. Trasminar: filtrarse un líquido o un olor a traves de un objeto.

martes, 10 de abril de 2007

Diabetadas (XIII)


Parchís: os marcháis.

Cartomancia: en inglés, utilizo un coche que me lleva a Mancia.

Sirvienta: posibilidad hipotética de que explote.

Truculento: nombre de un mago célebre por la parsimonia con que realizaba sus movimientos de manos.

Bahía: que cambia de estado.

Glucosa: cosa que hace "glu".

Maicena: aquello que como a las diez de la noche.

Trastocar: sucesos postcoitales.

Osteopatía: menuda leche que se ha llevao la gachí.

Zinedine Zidane: cortan la parte superior del prepucio.

domingo, 8 de abril de 2007

Aquí.

Te temía y al final llegaste.
Mirabas desde detrás de ti,
con ausencia ajena, o quizá tuya,
pareciendo capitana errante.
Saetas rápidas, sonrisa eterna,
breves silencios, lentos cafés.
Melodía extraña y pelo castaño,
amigo en potencia, amante de facto.
Sosia sensual, amable receptor,
encanto presente, frío en lo lejano.
No cabes en mi cabeza,
pero lo intentas.
Tú, perfección, estarás,
te temía y al final llegaste.
(Venga, llámame, cabrón).

viernes, 6 de abril de 2007

El asesino: happy version.

Cuando hicimos el anterior vídeo, mi hermano y yo, inmersos en la vorágine creativo-sideral, rodamos una segunda toma del mismo añadiendo variaciones más cómicas; lo cual no evita que todo quede en una ida de cabeza sin sentido pero curiosa de ver.

miércoles, 4 de abril de 2007

Momentos de educación: viejos conocidos.

Dorothy: Mirad todos allí. Es Pepita. No la saludéis, sale con Zutanito y me cae fatal.
Mikimoquetas: ¡¡Hola, Pepita!!
Pepita: Hola, ¡halaaaa, qué sorpresa!
Dorothy educativa: ¡¡Hola, Pepita!! ¿Qué taaaaaaaaaaaaaaaaaal?
(Nota: el número de aes es directamente proporcional al grado de hipocresía)

lunes, 2 de abril de 2007

Qué rica y mona es.

- Mira, Carmencita, qué grande y maja la tengo.
- Que sí, Paco, que sí. No me vengas con ésas.
- Ahí la ves toda contenta. Qué pillina que es.
- Que sí, Paco, ya vale. Que he dicho que no y que no.
- Pero mírala, no me digas que no es un encanto. Con ella nos sacamos un sobresueldo.
- Paco, tío, que no me apetece. Es muy mona pero no.
- Mujer, pero mírala, si ya hasta empieza a echar liquidico por la boca.
- A ver, ¿cómo te lo voy a decir? Que no quiero usar a nuestra Laurita para mendigar. Es un cielo pero sólo tiene cinco años y me da igual que sepa imitar un ataque de epilepsia.
- Joer, qué mala baba tienes. Pues no sé pa qué quiero entonces a la puta cría. Anda, Laura, bájate de la silla, que no hay quien la saque del tiesto.
- Jo, mami, eres una anticapitalista radical, ¿eh? Que te den, me voy al cole.

sábado, 31 de marzo de 2007

Momentos de educación: costumbres fusilables de restaurante.

- Buenas tardes, que aproveche.
- Buchas fgafias.

jueves, 29 de marzo de 2007

La verdad no existe.


Cada vez estoy más convencido de que la verdad, así, como entidad independiente y objetiva, es una de las mayores tonterías que nos hemos podido inventar. No es necesario ser muy inteligente para llegar a esta conclusión, puesto que con observar que cada cultura tiene una manera diferente de concebir el mundo basta y sobra.
Pero he vuelto a pensar en esta cuestión cuando me he puesto a darle duro a mi nueva asignatura antropológica, llamada Geografía Humana y Demografía. Resulta tocha y aburrida a la par que interesante.
En el segundo tema, se debaten las perspectivas que existen acerca de la distribución de las personas y de los tipos de edificaciones en las ciudades. Lo que parece a priori un tema no demasiado extenso se convierte en páginas y páginas de teorías que, cada cual desde su punto de vista (económico, ecológico, social...), ofrecen sus propias ideas y sus conclusiones distintas.
Una vez uno lee todas las teorías, se queda diciendo: oiga, please, ¿y no hay así como una teoría chachi que sea como más verdad que las demás y yo me quedo con ella y mi cerebro se relaja? La diversidad me abruma.
My God, quesque al final no me voy a atrever ni a definir un donuts.

martes, 27 de marzo de 2007

Sano hasta dar asco.


Un día cualquiera:
- Desayuno: tostada con mermelada, zumo de frutas megalicuadora y leche con cereales con fibra.
- Almuerzo: fruta.
- Comida: de primero verdura o pasta, de segundo ternera, pechuga o conejo, raramente cerdo; en ocasiones, de primero y de segundo, lata de legumbres.
- Merienda: zumo de frutas megalicuadora, yogur desnatado de albaricoque o melón y, a veces, tostada con mermelada.
- Cena: más frugal de lo que debería, o zumo de frutas megalicuadora, o pescado (merluza o pota) con tomate o mayonesa, y dos yogures desnatados.
- Postdata dietil: la dieta se trastoca cuando me da por meterme caña en el gimnasio y añadir batido proteínico, atún y claras de cinco huevos.
Por supuesto, algún fallo tendría que tener. Y es que esta dieta, perfecta hasta dar asco, la sigo de lunes in the morning a viernes por la evening; el resto del tiempo, mejor no contarlo...

domingo, 25 de marzo de 2007

Momentos de educación: familiaridad o exceso de confianzas.

- ¡Hola, Cristina! ¿Cómo estás? ¡¡Cuánto tiempo!!
- ¡¡Amparo!! Pues muy bien, ¿y tú?
- Muy bien también. Te veo muy guapa, y eso que han pasado años.
- Gracias, tú también, estás como siempre. Oye, pero cuenta, ¿qué estás haciendo ahora?
- Nada, hija, en casa.
- ¿No trabajas?
- No.
- ¿Es que tienes algún hijo?
- ¡Qué va, qué va! Tuve un aborto.
- Vaya, lo siento mucho.
- No te preocupes, más lo siento yo.
(Se acerca un niño).
- Es éste. Antoñito, éstate quieto y dile hola a Cristina.
- No quiero.
- Ays, hasta el gorro me tienes, qué cruz de crío.

viernes, 23 de marzo de 2007

Por un minuto.


En ocasiones el trabajo se hace rutinario: que si ahora toca matemáticas, que si ahora me toca echarle la bronca a éste, que si ahora tengo que poner cara de fíjatequébonitoes ante un dibujo horrible de plástica... Para ocasiones así, me permito organizar pequeños acontecimientos en clase que me hagan pasármelo bien y puedan colar como actividades pedagógicas.

El recurso divertiprofe más habitual es el de hacer una actividad basada en una canción que me guste a mí; así, por ejemplo, el otro día pude escuchar a toda pastilla Lucky Twice, la de "I´m so luuucky lucky, I´m so looooovely lovely...". Otras veces opto por proponer actividades lúdicas cuando toca inglés. Por ejemplo, reparto flashcards (minipósters) entre los alumnos y digo dos de las imágenes que salen en ellas; "¡Apple, onion!" El que tiene la primera debe pillar al que tiene la segunda por toda la clase, y se montan unas competeciones que te meas.

El otro día creé la actividad más cachonda que se me haya podido ocurrir. Se llama "Rey por un minuto" y está directamente basada en lo que hacía Emilio Aragón en Vip Noche. Hasta ahora sólo la he hecho una vez y los críos se escojonaron vivos encantados. Consiste en premiar el viernes a alguno de los alumnos que haya tenido mejor comportamiento o que haya mejorado en algún aspecto; ese alumno sale del aula y entra acompañado de una música imponente, con las persianas algo bajadas, con una capa de rey -que es una bata blanca-, una corona -hecha de cartulina- y tiene el privilegio de sentarse en una gran silla con ruedas que hace de trono. Durante un minuto, recibe masajes en el cuello y la espalda por mi parte mientras le sirvo en un plato dos galletas de chocolate y le abanico. Y una vez pasado el minuto, le quito la bata de malos modos, le tiro la corona a freír puñetas, le quito el plato y le echo de clase mandándolo a freír espárragos.

¡Qué divertido es ser profesor!

miércoles, 21 de marzo de 2007

El asesino.

Mi hermano y yo hicimos otro vídeo hace ya unos pocos meses.
Ya conocéis la técnica para verlo: hacéis click en la dirección que aparece a continuación y pulsais la pausa mientras se descarga todo.

lunes, 19 de marzo de 2007

Gran Slam.


Es el título de un nuevo programa de Cuatro que premia los conocimientos y la rapidez de los concursantes. Lo vi el otro día, creo que por primera y última vez porque es bastante monótono. Dos concursantes se colocan uno frente al otro mientras un locutor invisible recita preguntas bastante complicadas; al igual que en una partida de ajedrez, corre el tiempo del concursante hasta que acierta una respuesta y comienza a correr el del otro, así hasta que uno de los dos pierde los sesenta segundos.

Cuando lo vi, fue derrotado un tal Javier Dávila, que en su momento fue supercampeón de Saber y Ganar, ese sempiterno programa presentado por Jordi Hurtado en La 2. Quien lo venció fue un chaval que no pasaría ni de coña de los treinta años. Fue desgranando con rapidez las respuestas. Me chocó que vestía moderno, pelo con toque actual; vamos, alguien de quien uno no esperaría semejante cultura. Y entonces pensé: dios mío, ¡soy un ignorante, un inculto, una eme a su lado!


El tema del saber a veces me ha traído de calle. El hombre no ha terminado de definir nunca qué es ser inteligente. Parece que ahora, en un mundo globalizado donde las ciencias deben trabajar en coordinación, se valoran por fin todas las habilidades humanas que requieren de dotes y experiencia, como las habilidades sociales o la llamada inteligencia emocional. Sin embargo, qué duda cabe de que sigue vendiendo mucho gozar de una buena memoria que permita relucir datos remotos que pocos conocen o retienen.


Fue trabajo de estos últimos años míos, tras una relación con Javier, de buena memoria enciclopédica, el animar mi endeble autoestima recordando que la memoria es importante pero no lo es todo. Consiste todo en comprender que es lógico que disciplinas ajenas a mi interés, como la Historia, y repletas de datos fríos que o sabes o no sabes, nunca estarán muy a mi alcance. Consiste también en observar los aspectos positivos de uno y cómo aplicarlos; en mi caso, por ejemplo, me atrevería a citar cierta facilidad para usar el lenguaje con corrección -sobre todo el escrito-, facilidad también para imitar sonidos de otros idiomas, un buen sentido del ritmo, gusto por la lectura y por aprender y capacidad creativa. Todo ello compensará a buen seguro la retención relativa de datos de que soy capaz y que a veces, como en ese gran slam, a uno le hace sentirse el ignorante number one del reino.

sábado, 17 de marzo de 2007

Momentos de educación: diálogos asertivos de pareja.

- Paco, cielo, ven, que te tengo que enseñar una cosa.
- ¿Qué pasa, corazón?
- Anoche ya te dije que el consolador no me hacía ná.
- Sí. Por eso te la penetré pronto.
- Claro. Pero es que mira. Me estabas metiendo el termómetro de la fiebre.
- Santo cielo.
- Ya te dije que lo mejor es hacerlo a media luz. Se evitan despistes.
- De acuerdo, cielo, perdona.
- No pasa nada. Así he descubierto que tengo el coño a treinta y cinco.
- Anda.
- Celsius, claro.

jueves, 15 de marzo de 2007

Sinceridad.


Mujer: El vestido te queda precioso.
Novia: Muchas gracias.
Niña: Mi mamá dice que la boda no durará.
Mujer: Cielo, tu mamá es alcohólica.

(Del film "In & out")

martes, 13 de marzo de 2007

Electrodomesticado.


Si hace unos días os hablaba del microondas, aquí me veis fregoteando mi nueva licuadora. Es un placer eso de mezclar una pera, una manzana, un tomate y dos zanahorias y tomarse un vasito de zumo supersano in the morning oh welcome happy day.

Por cierto, porque yo lo valgo, diré que salgo muy simpático en la foto y que no mextraña que tenga la oportunidad de mandar a freír espárragos a tantos chicos.

Hala.

domingo, 11 de marzo de 2007

Estado de dolor.


El otro día mi compañera de bailes de salón me llamó por segunda vez consecutiva para decirme que el sábado tampoco podría ir a la clase. Me propuso recuperarla en otro turno, aunque fuese con otra profesora distinta a la nuestra. Y descubrimos que el domingo por la mañana era posible.

Recuperamos la clase sin problemas. Pero en ella me llevé toda una sorpresa al ver que no se trataba de profesora, sino de profesor, y que éste era prácticamente el típico tío que a mí me gusta. Ojo, no el arquetipo ideal que siempre anuncio aquí porque sé que resulta divertido o curioso comentarlo (muy cachas, muy alto, etc.); de estatura y complexión normal, delgado y como 1.80, pero de un rostro precioso: alargado, muy masculino, moreno, barba de dos días y unos ojos negros profundos.

A lo largo de la clase bailé con él para terminar de comprender unos pasos de quickstep algo complicados, y tenía que notarse la cara de alucinado que se me quedaba: poder tocar a ese tío tan tremendo.

Pero no estoy tratando de hablar de sexo (para variar). Sino de esa sensación, que personalmente me resulta horrible, de encontrar a alguien que físicamente resulta irresistible, y olvidarte de cualquier otra cosa.

Cuando hace años estaba saliendo con Javier, me sucedía en ocasiones. A pesar de que físicamente él me encantaba, muy puntualmente me cruzaba por la calle con chicos que me dejaban absolutamente tocados y que se me quedaban grabados en la mente al menos para el resto del día. Y durante ese rato knockeado, sentía una barbaridad: que Javier pasaba a estar en lo más recóndito de mis pensamientos y el chico con el que me había cruzado seguía presente durante horas y a veces días.

Con el profesor de baile me pasó algo parecido: a pesar de estar conociendo a una persona que -independientemente de que vaya a desembocar o no en algo- me gusta y me parece un encanto pero cuyo atractivo físico, que lo hay, es más del tipo "qué dulce que es" que "qué arrebatadoramente bueno que está", el profesor se me quedó grabado a fuego y mi cabeza construía fantasías tontas en las que él se ponía en contacto conmigo de algún modo imposible o improbable.


He dicho que esa sensación de flash no me gusta, y así es. Cuando alguien te impacta, lo más fácil es que esa persona no sea alcanzable; a pesar de lo cual, piensas en él y te deja una especie de dolor interior, un sufrimiento, por haber apreciado lo que para ti ha sido belleza en estado puro.

viernes, 9 de marzo de 2007

Investigación vital (I)

Margarita estaba cansada.
Aquella habitación casi vacía, de escasa decoración, absolutamente impersonal, se le caía encima y ya no podía con ella. Su alma se escapaba por las ventanas mientras soñaba. Sus ganas de hacer el bien seguían presentes, pero su juventud, quizá prontamente encerrada, estaba más viva que nunca y le rogaba vivir en otro lugar.
No iba a ser perdonaba. No lo sería y ella lo sabía. Pero estaba decidida.
Eran las doce de la noche. Sus compañeras dormían desde hace dos horas. Escaparse no iba a resultar fácil. Y dejar los viejos hábitos tampoco, pero lo deseaba.
Había cosas por hacer, por vivir, por conocer ahí fuera. Experiencias, libros, estudios, viajes... chicos.
En una pequeña maleta y una bolsa de plástico reunió todas sus pertenencias. No dejó ninguna nota. Llamaría más adelante para despedirse.
Abandonó la habitación, en la que sólo dejó su nombre; como símbolo del cambio que bullía en sus adentros, Tatiana se convirtió en su nuevo yo. Recorrió un largo pasillo. Se acercó a la entrada, vacía y silenciosa, abrió la puerta con movimiento lento y, ante su asombro, la libertad estaba ante ella.
Bajó las escaleras, pisó la calle y suspiró.
Ya estaba hecho.
No muy segura de querer hacerlo, quizá por su formación religiosa, terminó por volverse hacia atrás. Echó un vistazo, por última vez, al convento al que nunca volvería.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Investigación vital (II)

Se acercó a una cabina de teléfonos. Marcó el número de su tía.
- Pero cariño, ¿cómo es que estás en la calle a estas horas? -respondió Carmen.
- Ya te contaré. He tenido una especie de problema - afirmó Tatiana-. Quería saber si puedo dormir en tu casa.
- Pues claro que sí, eso ni dudarlo, cielo. Pero verás, estoy en Mallorca ahora mismo.
- Oh, vaya.
- Escucha, acércate a casa de Julio. Es un amable señor que vive en la puerta de al lado. Explícale quién eres y te prestará una copia de las llaves.
- Gracias, tía. No sabes lo que te lo agradezco.
Tatiana no llevaba dinero encima. Le esperaba una larga caminata.
Por el camino, observó que una cantidad enorme de jóvenes disfrutaba del fin de semana en una zona de bares. Para satisfacer su curiosidad, decidió caminar entre esa gente.
Se sintió ligeramente incómoda, probablemente por la falta de costumbre. Pero enseguida percibió que algunos chicos le resultaban atractivos y que esa inusitada cercanía le producía un nudo agradable en el estómago.
Sólo sus pasos querían alejarse de la multitud, que no ella. Quizá su vestido no era el adecuado para salir una noche... pero era lo que el cuerpo le estaba empezando a pedir.
¿Por qué no probaba a llevarse un chico a su casa? ¡Eso sí que sería probar cosas nuevas, como había planeado!
¡Ahí va! ¿Y si...? ¿Y si...? ¡Sí!
Se le había ocurrido una idea perversa... pero tentadora.
Al día siguiente compraría un periódico... y dispondría de la casa de su tía.

lunes, 5 de marzo de 2007

Investigación vital (III).

Tatiana abrió la puerta del piso y dejó que Alberto entrara primero.
Alberto tenía un culo precioso, pero lo que a ella más le gustaba eran sus brazos musculados, su pelo moreno y su rostro de rasgos duros.
Tras un rato de charla y bebida entre notas musicales, se acercaron al dormitorio y se sentaron en la cama. Poco a poco, el toqueteo de las manos pasó a mayores y la ropa fue cayendo rítmicamente sobre el suelo enmoquetado.
Para Tatiana, qué duda cabe, aquella sesión horizontal supuso toda una novedad. Ningún hombre la había tratado de esa manera anteriormente. Fueron casi dos horas de besos y caricias antes de que llegasen veinte minutos de sudor animal y divino. Todo un éxtasis.
- ¿Te ha gustado? -preguntó él mirándola de cerca a los ojos.
- Muchísimo. Ha sido maravilloso -respondió ella, sonriendo.
- Me alegro. Podemos repetirlo cuando quieras.
- Claro que sí, Alberto. Estaré encantada. Oye, ¿podrías quedarte a dormir?
- No sé... -dudó-. Tendría que anular otras citas.
- No es problema. Dime cuánto cobras por la noche entera.
- Ciento cincuenta.
Tatiana le entregó el dinero y durmió abrazada.
Justo antes de dormirse, decidió definitivamente que abandonaba su anterior vida.

viernes, 2 de marzo de 2007

Comprendiendo a mis padres.


Influye sin duda llegar cansado de trabajar y pasar la semana fuera de la ciudad: cuando llega el viernes, quiero disfrutar de mi piso, del silencio, de los amigos y de la familia. Por eso me cuesta cada vez más ir al cine. Conforme pasa el tiempo me resisto más a introducirme durante dos horas en una sala oscura a una hora prevista; además pagando, siendo que en mi casa puedo hacerlo cuando quiero, gratis acercándome a una biblioteca y en versión original cuando deseo. Por otro lado, siento poca necesidad de películas tipo hayqueverlaenpantallagrande, sin pretender hacerme el elitista peliscomercialesnoplease, que me las trago sin problema.
Eso sí, ¡¡el teatro me supone un dilema...!!

miércoles, 28 de febrero de 2007

Diabetadas (XII)


Cro-magnon: hombre aragonés que adoraba las ranas.

Pancarta: bocadillo literario.

Concupiscencia: cencia de lo que se puede hacer con cu pis.

Distrito: que no encaja con el resto.

Superchería: he aquí dónde cuelga la ropa.

Clavícula: conde famoso al que, en contra de lo que se cree, no se le mata con estacas sino con clavos.

Chalada: mi blog en versión oriental.

Cornamenta: infidelidad aromática.

Autopista: nota recordatoria de que se sirven los desmemoriados.

Carbonato: que es un hijo de la gran puta de nacimiento.

lunes, 26 de febrero de 2007

El Dalai Lama y el huevo.


El Dalai Lama nos muestra la sabiduría acercándonos a su libro Cocina para un nuevo amanecer. En él, nos ilumina con la riqueza del huevo y nos hace regocijarnos en la bondad de las almas precavidas: "Amigos, tened cuidado, nunca introduzcáis un huevo en el microondas; además de que explote, podréis pillaros el otro con la puerta". Escuchad a la voz de la experiencia.

viernes, 23 de febrero de 2007

El momento.


Observé a través de la persiana.

La vecina, atrapada entre su marido y la ventana, gritaba que no la mataran.

Demasiado tarde.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Gran Hermano 24 horas


Realmente sería necesario tener una cámara las veinticuatro horas del día en nuestro piso de Daroca para poder manteneros al día de las idas y venidas del personal.

Posiblemente andéis ligeramente perdidos acerca de con quién convivo allí, porque la gente cambia continuamente. Repasemos.

Por la izquierda vemos a Sergio. A ése ya le tenéis visto y, salvo concurso de traslados o torcedura de tobillo, ahí seguirá. A su lado se encuentra Rebeca, que como ya comentamos en una foto anterior, sustituía a Isabel en mi cole y ya no está con nosotros -no porque se haya muerto, sino porque Isabel ya regresó-. A continuación me encuentro yo, con cara de nene bueno abrazable, y por último se encuentra Amparo, que hoy es nuestra nueva incorporación al elenco pisodaroquil; también es maestra y también sustituye a alguien, en este caso a Marta, que por motivos de salud se encuentra de baja (todos deseamos que se recupere pronto). Vamos, ¿quién había dicho que para conocer gente hay que salir de casa? Qué va, usted viva en Daroca y ya verá.

No debemos dejar de presentar al quinto personaje de la foto. Se trata del proyector. Casi todas las semanas uno de nosotros trae una película, que vemos proyectando la imagen del ordenador en una pared del salón y con altavoces potentes. En este Home Cinema particular ya hemos visto películas diversas como El Cliente, El camino a casa, Volver, Battle Royale, September o Jeepers Creepers.



Como ya indiqué en otra ocasión, las cortinas son culpa de la dueña.

lunes, 19 de febrero de 2007

¡Al ataque!


Hace pocos sábados fui a cenar a casa de mis padres. Debido a las malas conexiones busísticas desde allí (Actur) hasta mi casa (Servet) a la previsible hora de regreso, en torno a las doce y pico in the darkness, decidí ir en coche. Tomé tal decisión a sabiendas de que con ello contaminaba más y por otro lado me arriesgaba a que me tentara salir por ahí al verme de madrugada, en coche y con ciertas ganas potenciales de juerga.
Y así fue. Me pasé por Dome y Versus. No había mucha gente porque era la una; me quedé en el primer bar. Me encontré con un chaval que una vez me entró, que me resulta simpático pero al que, aunque de modo automático y por tanto horrible, califiqué desde que lo conocí hace meses como superficial y verdulero. Pasé el rato charlando y bailando; después, afortunadamente, apareció Mike superpolski y empecé a divertirme más. Me fui al Versus con él y nos subimos a la escalera de la discoteca, sitio que a él parece gustarle porque le agobia estar entre la masa de gente.
Si recuerdo esa noche como especial es por un motivo que resulta algo soez mencionar, pero que me encantó: y es que, después de bastante tiempo sin sentirlo, noté una necesidad enorme de tener sexo con alguien. Fue muy diferente a la mera calentura veraniega que todos sentimos en algún momento; se trató de un horny-moment sin duda, claro, pero fue como si estuviese acompañado de cierto entusiasmo psicológico que hacía mucho que no sentía.
En definitiva, me gustó porque me pareció estar dando un nuevo paso respecto a mi estado erótico-afectivo-anímico; así, si hace cosa de un año noté que perdía por fin cierta tristeza conociendo a Óscar, esta vez percibí que, de modo general para el mundo –bueno, para los hombres en concreto-, mi receptividad estaba aumentando considerablemente.
Ello me llevó a fijarme con avidez en la gente que tenía alrededor. Estaba bailando junto a mi chico polaco y tuve una tentación enorme de abrazarlo y besarle en las orejitas y acariciarle, supongo que con poca intención sexual; pero me contuve porque creo que nos caemos bien tal como estamos ahora. Entonces recordé un grupo de cuatro muchachos negros, uno de ellos enorme, que estaba bailando junto a las imágenes proyectadas en una pared...
De todos modos, la conciencia me pesaba entre el humo y la música del Versus porque siendo las cuatro de la mañana auguraba un domingo resacoso e intelectualmente pobre para estudiar francés, como así fue.
Así que actúe con cierta coherencia: al grano y con rapidez. Me despedí de Mike y cuando pasé junto a los negros, le pregunté al alto si le gustaban los chicos. No me entendió, le repetí la pregunta, puso cara seria de quita quita, me di por enterado y me marché.

Fue una sensación de mierda menudo corte pero de satisfacción por haber jugado un papel decidido y activo. Todo ello me da a entender que, de seguir así, será más bien pronto cuando conozca a alguien.

¡Y lo contento que me siento de estar tan positivo!

viernes, 16 de febrero de 2007

¿Qué es?

Sí, ¿qué es?
¿Qué es el amor?
Deja que piense...
El amor es un sentimiento más o menos intenso y temporal que suele acabar en aburrimiento, procreación o psicoanálisis.
Cierto, ¿viste?

miércoles, 14 de febrero de 2007

En mi ascensor


El sentido del humor del rascaor es... uffff, irresistible...

lunes, 12 de febrero de 2007

Me alegro de no tener hipo.

¡Mare mía mare míaaaaaaaaa, si llego a estar comprando una houuuusseeeeeeeee!! ¡¡Mare mía, mare míiiaaaaaa, 80 euros más al mes so suddenlyyyyyy!! ¡¡Ay, euribooooor, quioooo!!
¡Virgencica que me alquilen como stoy!

viernes, 9 de febrero de 2007

Diabetadas (XI)


Ginecólogo: médico dado a cierta bebida alcohólica.
Mortaja: fallecida en lonchas.
Postparto: momento en que decido salir de viaje.
Tutú: individuo asertivo y humilde.
Tocólogo: me enfado y dejo el auricular sobre el teléfono.
Párrafo: conjuntos de racimos de uva unidos.
Báyer: medicamento casado con un estropajo amarillo, al que da nombre.
Calvicie: logre que alguien se enganche a esnifar cal.
Alergólogo: médico que transmite sus diagnósticos con una sempiterna sonrisa.
Rajoy: sí, rajó, y... y... ¿y qué? Si no dijo ná interesante, pa variar.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Las siete de la mañana.


Durante las últimas semanas, tanto Rebeca como yo hemos padecido el mismo fenómeno: el de despertarnos a las siete de la mañana. No hay que buscar explicaciones místicas, atípicas o neokantianas. Simplemente hay que asomarse a la ventana de nuestra cocina para hallar la respuesta: la iglesia de enfrente y sus campanas.
No termino de comprender por qué en Daroca -y en otras muchas localidades, supongo- siguen sonando las campanas a troche y moche. Es una tradición bonita, pero vaya, resulta ligeramente incompatible con el descanso. Quizá quienes viven allí habitualmente no las oyen, pero tras meses viviendo en Daroca County no he terminado de acostumbrarme a ellas. Es cierto que no suenan de doce de la noche a siete de la mañana... pero vaya, a las siete, cotoclón cotoclón, y a la mierda el sueño.
El colmo es cuando un día has dormido mal y por la tarde, a la hora postmerienda, suenan durante varios minutos seguidos en memoria de un reciente difunto. Pobre el que se ha muerto, pero joer.

lunes, 5 de febrero de 2007

Instantánea.


Colocamos la cámara dentro de un armarito de trastos de limpieza. Y a punto de saltar el disparador automático, se empezó a cerrar la puerta del armarito. Estamos en Daroca. No creáis que la chica que desconocéis es la que en la otra ocasión no quiso salir, sino que es la sustituta de aquélla, que ha pedido excedencia durante estos días. Rebeca saldrá nominada por fin de contrato a mitad de Febrero.

viernes, 2 de febrero de 2007

¿Y tú...

...te masturbas?

miércoles, 31 de enero de 2007

El secreto de la elegancia.

- ¡Hola, seño! Hoy vas vestida de fiesta. Qué bonita estás.
- Gracias. ¿Tú crees que voy de fiesta?
- Sí. Sólo te falta un vestido de colores y otros zapatos.
- Lo que quieres decir, cielo, es que llevo unos pendientes bonitos.
- Eso, seño.

lunes, 29 de enero de 2007

Calenturas.


Ya hace dos años o tres que me la calienta. Lo hace de manera eficaz, rápida y agradable.
Se lo dije a mis padres y dijeron que a ellos no les importaba que no se la calentara. Así que al final les compré uno. Un microondas.
A pesar de utilizarlo a diario -dejando a un lado que el de Daroca is broken-, me sigue pareciendo un invento fascinante, el colmo de la comodidad. También hay uno en el cole, y muchas veces me paro a pensar en lo duro que tenía que ser hace años si uno se quedaba en él a comer sin posibilidad de que se la recalentaran.
Definitivamente, se merece un día del año festivo.

viernes, 26 de enero de 2007

El manicomio.


El otro día visité el psiquiátrico de Zaragoza y pude obtener esta foto. Un médico me dijo que son dos casos típicos insalvables. Pobres. Las podéis ver haciendo un puzzle de dos piezas entre las dos.

miércoles, 24 de enero de 2007

El código de barras.

Fotografiado a finales de diciembre, uno de esos días de niebla y frío terribles.
¿Qué opinión os merece ese original edificio zaragozano después de haberos acostumbrado a él?

lunes, 22 de enero de 2007

Redejándolo.

Aunque no podéis apreciarlo, bastantes de los posts que estoy haciendo últimamente están en playback, es decir, los he escrito hace días y los voy colocando de vez en cuando. Lo hago así porque, al igual que una vez hace tiempo, después de unas navidades absolutamente enganchado a internet he querido dejar de conectarme tanto y permitirme a mí mismo hacerlo sólo una vez a la semana. Mi ordenador portátil se encuentra en Daroca -donde no tengo conexión- y lo utilizo exclusivamente para pasar los apuntes de mis antropologías.
Desde el cole me limito a mirar vuestros blogs y mi correo. Dejo los ligues virtuales para ocasiones puntuales.
He dicho.

viernes, 19 de enero de 2007

El Dalai Lama


Con su eterna sabiduría, el Dalai Lama nos recuerda que no es bueno guardarse el odio. Al mismo tiempo, advierte que tampoco es fácil desprenderse de él:
"Qué duro es cagar duro", afirma en su libro Amaneceres, capítulo 4.

lunes, 15 de enero de 2007

EN NEGRO
Nunca hay baños de luna
que no aceleren el tiempo.
desde arriba, extraen los pensamientos
y, sabedores de que los testigos duermen,
los arrastran para sí entre las horas.
Dicen que los bosques son los únicos
que pueden resistirlos; dicen también
que desde antaño confabularon
con el sol, verdadero artífice de los hilos.
No así tú.
Vaciado de tu pensar, la esfera
ha entornado sus saetas para que,
por sorpresa,
caigas con buen pie, tras tropezar,
a años de distancia de quien eras
cuando decidiste observarla
en el silencio de tu intimidad.
Esos baños de luna, engordados
por ti y por otros quienes,
desean serlo de estrella. Por eso
nunca dejarán de buscar la luz
de quien la ofrezca:
ignoran que la oscuridad siempre respira.

viernes, 12 de enero de 2007

lunes, 8 de enero de 2007

On the sofa.

A lo largo de Nochevieja, sobre todo cuando comíamos las uvas, vuestra frase más coreada fue la de "¡Otro vídeo, Diabetes, por favor!". Aquí y ahora van a verse recompensadas vuestras súplicas. Pulsad en el siguiente link ----> http://www.youtube.com/watch?v=cXCCH0zzGVk y allí podréis deleitaros con un nuevo vídeo patrocinado por diabetes.
Como sabéis, tanto con adsl como con las potato connections, hace falta un intervalo de tiempo para que se descargue. Os ruego que pulseis la pausa mientras se descarga para que no lo veais a trompicones. Ah, os dolerá el cuello un poco, ya lo comprendereis, jeje.

jueves, 4 de enero de 2007

Diabetadas (X)


Auscultar: situar fuera del alcance de los sentidos.
Barroco: que posee un estilo mineral.
Simposio: café poco denso.
Antropología: ciencia social que estudia los bares de poca categoría.
Cráter: cierra la boca.
Mandarina: dictadora.
Anorexia: culo de categoría.
Fantasma: enfermedad provocada por una marca concreta de refrescos.
Escuadra: artilugio de medida que posee cuatro lados iguales.
Cuscús: tastás.

lunes, 1 de enero de 2007

UNO


El pasado treinta y uno de diciembre este blog cumplió un año. Para que veais cómo pasa el tiempo y lo recurrente que resulta decirlo durante estas fechas. Por ello he redecorado un poco y he colocado esta foto, que podéis subtitular a vuestro gusto para vengaros de mis posts parrafadiles.